La búsqueda de emociones, adrenalina, vértigo y
aventura es un desafío para ambos sexos y todas las edades. Los deportes
extremos al tope del ranking.
El hombre ha sentido siempre el impulso de medir su
propia destreza física a través de la práctica deportiva. Los griegos
enunciaban "citius, altius, fortius", es decir, más rápido, más alto,
más fuerte. Un desafío que llevaba a buscar la gloria del reconocimiento y la
popularidad y que propició los altos valores morales de todo buen
deportista.
Lejos de las prácticas de elite, los deportes han
mutado a lo largo del tiempo y muchos de ellos están al alcance de públicos
masivos que los practican en la búsqueda de una forma de vida más saludable,
empujados por los cánones de estética imperantes o bien como medios para
acceder a sensaciones más intensas.
Los deportes de riesgo o de aventura surgieron en
muchos casos de la fusión de técnicas ya conocidas, en entornos diferentes o
con elementos innovadores. El paracaidismo, por ejemplo, fue cambiando hasta
convertirse en parapentismo o kitesurf. A su vez el antiguo surf, se transformó
en windsurf y todas sus variantes.
Los deportes de aventura también han sufrido
cambios a lo largo del tiempo, especialmente en la tecnología de los
sofisticados equipos disponibles en la actualidad para la práctica de la
escalada en roca, el descenso en rappel, canotaje o bungee, entre otros. Pero
existe en todas estas disciplinas un aspecto que requiere especial atención: la
seguridad.
He aquí algunas consideraciones de utilidad para
quienes aman la aventura y el peligro en forma de deporte:
• Preparación: al
igual que otras actividades humanas que pueden entrañar riesgo para la vida,
este tipo de deportes requieren de una capacitación técnica adecuada y la
práctica supervisada por profesionales durante un tiempo prudencial, acorde a
la edad, las posibilidades físicas y los objetivos personales en cada
caso.
• Salud: a
pesar de la tecnología y de los accesorios empleados en cada deporte en
particular, el cuerpo humano continúa siendo la principal herramienta de los
deportistas más extremos y requiere de cuidados específicos. Exhaustivos
controles médicos previos a cualquier práctica deportiva se tornan esenciales
cuando el cuerpo será puesto a prueba más allá de sus límites.
• Equipamiento: colgar de un abismo, escalar una escarpada pendiente, lanzarse a navegar
las aguas de un río caudaloso, requiere siempre de un equipamiento adecuado.
Accesorios, vestimenta, abrigo, alimentos, etc. La improvisación o la
subestimación de este aspecto por el alto costo de los modernos equipos, puede
resultar fatal.
• Seguridad: entrenamiento intensivo en auxilios médicos, o el estudio de
experiencias previas de otros deportistas, contribuyen a incrementar los
niveles de seguridad personal en la práctica de deportes de alto riesgo. Si
algo no saliera como está previsto, será fundamental contar con los medios
necesarios para afrontar situaciones de relativa gravedad.
• Inversión: aunque existen deportes de riesgo o aventura que no requieren
erogaciones económicas importantes, hay otros que por su parte demandan
cuantiosas inversiones. Iniciar la práctica de actividades deportivas muy
costosas requerirá un análisis previo de la economía personal y un ordenado
manejo de las finanzas a futuro para poder continuar.
Otro factor a tener en cuenta es el climatológico. Las altas temperaturas o las abundantes precipitaciones sorprenden cada año a cientos de deportistas, pudiendo provocar, en ocasiones, hasta la muerte. Por ello, a medida que se acerque la fecha es necesario ir observando las predicciones y contemplar la posibilidad de ser anulado si fuese preciso.
El estudio del terreno previamente es una labor que nos aportará una mayor ventaja, especialmente aconsejado para escaladas. Se deben realizar tanto in situ como a través de las posibilidades que nos confieren las nuevas tecnologías, desde mapas por satélite hasta vídeos de otros profesionales que hayan sido filmados en experiencias propias.
Para cada práctica existe una ropa apropiada y diseñada precisamente para nuestra seguridad. No debe ser tomado a la ligera ni hacer un mal uso de ella. Como muestra, las gafas nunca deben ser empleadas directamente, sino que se tiene esperar a que se aclimaten a la temperatura ambiental. Posteriormente, deben permanecer pegadas al rostro con el fin de evitar en lo máximo posible el empañamiento.
Otros
aspectos podrían considerarse pero los mencionados resultan esenciales para
combinar una afición deportiva con posibilidades de éxito y realización
personal. También es importante recordar que la búsqueda de sensaciones más
intensas a través de un deporte es innata a la condición humana pero que
ninguna vida vale el precio de la imprevisión o la imprudencia.
La búsqueda de emociones, adrenalina, vértigo y
aventura es un desafío para ambos sexos y todas las edades. Los deportes
extremos al tope del ranking.
El hombre ha sentido siempre el impulso de medir su
propia destreza física a través de la práctica deportiva. Los griegos
enunciaban "citius, altius, fortius", es decir, más rápido, más alto,
más fuerte. Un desafío que llevaba a buscar la gloria del reconocimiento y la
popularidad y que propició los altos valores morales de todo buen
deportista.
Lejos de las prácticas de elite, los deportes han
mutado a lo largo del tiempo y muchos de ellos están al alcance de públicos
masivos que los practican en la búsqueda de una forma de vida más saludable,
empujados por los cánones de estética imperantes o bien como medios para
acceder a sensaciones más intensas.
Los deportes de riesgo o de aventura surgieron en
muchos casos de la fusión de técnicas ya conocidas, en entornos diferentes o
con elementos innovadores. El paracaidismo, por ejemplo, fue cambiando hasta
convertirse en parapentismo o kitesurf. A su vez el antiguo surf, se transformó
en windsurf y todas sus variantes.
Los deportes de aventura también han sufrido
cambios a lo largo del tiempo, especialmente en la tecnología de los
sofisticados equipos disponibles en la actualidad para la práctica de la
escalada en roca, el descenso en rappel, canotaje o bungee, entre otros. Pero
existe en todas estas disciplinas un aspecto que requiere especial atención: la
seguridad.
He aquí algunas consideraciones de utilidad para
quienes aman la aventura y el peligro en forma de deporte:
• Preparación: al
igual que otras actividades humanas que pueden entrañar riesgo para la vida,
este tipo de deportes requieren de una capacitación técnica adecuada y la
práctica supervisada por profesionales durante un tiempo prudencial, acorde a
la edad, las posibilidades físicas y los objetivos personales en cada
caso.
• Salud: a
pesar de la tecnología y de los accesorios empleados en cada deporte en
particular, el cuerpo humano continúa siendo la principal herramienta de los
deportistas más extremos y requiere de cuidados específicos. Exhaustivos
controles médicos previos a cualquier práctica deportiva se tornan esenciales
cuando el cuerpo será puesto a prueba más allá de sus límites.
• Equipamiento: colgar de un abismo, escalar una escarpada pendiente, lanzarse a navegar
las aguas de un río caudaloso, requiere siempre de un equipamiento adecuado.
Accesorios, vestimenta, abrigo, alimentos, etc. La improvisación o la
subestimación de este aspecto por el alto costo de los modernos equipos, puede
resultar fatal.
• Seguridad: entrenamiento intensivo en auxilios médicos, o el estudio de
experiencias previas de otros deportistas, contribuyen a incrementar los
niveles de seguridad personal en la práctica de deportes de alto riesgo. Si
algo no saliera como está previsto, será fundamental contar con los medios
necesarios para afrontar situaciones de relativa gravedad.
• Inversión: aunque existen deportes de riesgo o aventura que no requieren
erogaciones económicas importantes, hay otros que por su parte demandan
cuantiosas inversiones. Iniciar la práctica de actividades deportivas muy
costosas requerirá un análisis previo de la economía personal y un ordenado
manejo de las finanzas a futuro para poder continuar.
Otro factor a tener en cuenta es el climatológico. Las altas temperaturas o las abundantes precipitaciones sorprenden cada año a cientos de deportistas, pudiendo provocar, en ocasiones, hasta la muerte. Por ello, a medida que se acerque la fecha es necesario ir observando las predicciones y contemplar la posibilidad de ser anulado si fuese preciso.
El estudio del terreno previamente es una labor que nos aportará una mayor ventaja, especialmente aconsejado para escaladas. Se deben realizar tanto in situ como a través de las posibilidades que nos confieren las nuevas tecnologías, desde mapas por satélite hasta vídeos de otros profesionales que hayan sido filmados en experiencias propias.
Para cada práctica existe una ropa apropiada y diseñada precisamente para nuestra seguridad. No debe ser tomado a la ligera ni hacer un mal uso de ella. Como muestra, las gafas nunca deben ser empleadas directamente, sino que se tiene esperar a que se aclimaten a la temperatura ambiental. Posteriormente, deben permanecer pegadas al rostro con el fin de evitar en lo máximo posible el empañamiento.
El estudio del terreno previamente es una labor que nos aportará una mayor ventaja, especialmente aconsejado para escaladas. Se deben realizar tanto in situ como a través de las posibilidades que nos confieren las nuevas tecnologías, desde mapas por satélite hasta vídeos de otros profesionales que hayan sido filmados en experiencias propias.
Para cada práctica existe una ropa apropiada y diseñada precisamente para nuestra seguridad. No debe ser tomado a la ligera ni hacer un mal uso de ella. Como muestra, las gafas nunca deben ser empleadas directamente, sino que se tiene esperar a que se aclimaten a la temperatura ambiental. Posteriormente, deben permanecer pegadas al rostro con el fin de evitar en lo máximo posible el empañamiento.
Otros
aspectos podrían considerarse pero los mencionados resultan esenciales para
combinar una afición deportiva con posibilidades de éxito y realización
personal. También es importante recordar que la búsqueda de sensaciones más
intensas a través de un deporte es innata a la condición humana pero que
ninguna vida vale el precio de la imprevisión o la imprudencia.
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